El domingo iba en la ruta con mi mamá, veníamos de escoger azulejo, piso y muebles para un nuevo baño de la casa. En la ruta se subió un muchacho que vendía un disco pirata, obviamente traía su mochila con bocinas a todo volumen. Lo increíble es que me empezó a doler la cabeza y a incomodar su pinche disco donde cada canción era peor que la anterior, no sé si era por lo malo de la música de su disco o por el volumen o por el sol, no sé qué fue. Durante el largo trayecto, el muchacho, casi un niño, se la pasaba diciendo “10 pesos le vale, 10 pesos le cuesta” sin que nadie le compraba su disco, lo que pensé fue “Ya cállate y bájate con tu horrenda música, nadie te lo va a comprar, para qué insistes”. Después me sentí mal conmigo mismo por pensar semejante cosa, por que aunque lo que hace es ilegal, finalmente está trabajando para ganarse la vida.

Independientemente de mis escrúpulos o no escrúpulos, lo preocupante es que me incomodara tanto su disco con canciones de Pitbull (que en mi opinion no tienen nada de original y mucho menos moderno) de Fanny lu con sus celos que me tienen hasta la madre y de ahí pura canción grupera y fea desde mi punto de vista. Yo no era así, yo era más abierto a toda la música, incluso fácilmente pensaba que “No hay música mala o música buena, sino implemente música”. No me importaba el genero o cuan fea estuviera la canción le veía el lado bueno. En fin ,tal vez no estaba de humor o tal vez es porque de tres años para acá me he dedicado a ampliar mis horizontes musicales, más allá del pop y regaeton (Generos que merecen cierto respeto) hacía música que antes encontraba interesante pero que no entendía y por lo tanto no me gustaba. Tampoco es que sea un conocedor de bandas alternativas y mucho menos indies, ni hablar de los clásicos del rock Gringo, de los cuales sólo conozco lo más básico, pero me he dado cuenta que mi percepción musical ha cambiado, sólo que no esperaba que fuera hasta este punto.

Quizá mi preocupación hacia mi percepción musical radica en el propio origen de mi creencia “No hay música mala o música buena, sino simplemente música”, decir esta música es mala o esta música es buena, equivale a decir “Hay personas bien y personas mal” ya que la música es buena o mala según quien la escuché, pues lo que le da sentido real a la música somos los seres humanos, cada ser es diferente y para todo hay. Al decir qué música tan mala, me estoy poniendo en un lugar donde me creo superior a otras personas que si consideran buena esa música, realmente me incomoda sentirme superior a otras personas, pues no soy quien para hacerlo, digo… finalmente ese domingo viajaba en ruta.

Escucho y leo tantos comentarios negativos hacia el reggaeton (ni siquiera sé cómo se escribe), que si pésima música, que si es lo peor, que es un accidente en la música, que qué música tan naca, de personas que se dicen amantes de la buena música y que incluso afirman “Morrison es Dios”. En mi opinión hay música para cada momento de nuestra vida, música para el cerebro, para el alma, para el corazón, para los sentidos, para el cuerpo, el reggaeton es eso, no es música para la mente, no es música intelectual, es música sexual, quizá un poco primitiva, es música para el cuerpo, definitivamente no por eso puede ser descalificada tan despectivamente por gente cuyo cerebro no alcanza a comprender que no toda la música es para el intelecto.

Es esta ambigüedad entre lo que creo es correcto y lo que siento, que me lleva a escribir tanta pendejada el día de hoy, ya que no quiero ponerme en el papel que tanto critico de la gente que dice apreciar la música y descalifica otros géneros, ni tampoco en el papel de soy tan inculto que me conformo con cualquier música. De lo cual sólo puedo concluir que la música de ese mentado disco que vendía ese muchacho, no era mala ni horrenda como afirme en un principio, pues no soy quién para juzgarla, simplemente es música que no me gusta, no es de mi agrado, pero no por eso puedo calificarla como mala.